23 de marzo de 2010

Regalos de cumpleaños


Cuando alguien querido cumple años es tradición en muchos países del mundo dar un regalo en señal de felicitación por haber cumplido un año más de vida. Hay personas para las que es muy fácil elegir algún regalo y hay otras a las qué es mejor darles una giftcard y que ellos se hagan bolas. Creo que yo siempre he sido una persona a la que es fácil darle un regalo, en en mi último cumpleaños los regalos que recibí de verdad fueron algo que no esperaba. Hace menos de una semana cumplí 21 años, así que ahora en cualquier país del mundo puedo tomar, manejar, ser arrestado y demandado. Este año (a diferencia del anterior) decidí no hacer tanto alboroto por este día ya que me encuentro bastante lejos de la gente con la que suelo celebrar. Pero claro, las cosas se fueron dando y eventualmente terminé haciendo algo para festejar.

Mi cumpleaños fue recibido en un bar, celebrando St. Patrick's Day y con música en vivo de DJ's famosos (según). El mero día de mi cumpleaños fui en compañía de varios amigos extranjeros a cenar a un lugar que presumía de ser un restaurante Mexicano. La verdad si se acercaron, pero igual les faltó para ser de verdad auténtica comida mexicana. El lugar se llama Julio's Barrio. El menú cuenta con nombres de conocidos platillos mexicanos (queso fundido, enchiladas, flautas, fajitas, tacos, etc) pero que al momento de verlos en la mesa, los mexicanos pudimos darnos cuenta de que es el estereotipo de comida mexicana que tienen en muchos países. Pero bueno, regresando al tema de los regalos, el restaurante tuvo la cortesía de invitarme un enorme helado como postre [ver foto del inicio]. Gracias a Dios me dieron el helado y no el brownie con chipotle que de mexicano no tenía nada. A mitad de la cena unos amigos decidieron darme un par de regalos. El paquete cumpleañero constaba de lo siguiente:

  • Un paquete animador de fiestas llamado "Big Bad-Ass Drinking Games" que contiene cerca de 40 juegos.
  • Esto será interesante. El libro "Quidditch Through The Ages" (si, soy fan de los libros de HP). Este libro ya lo tenía en español y por una confusión decidieron regalármelo cuando el que ando buscando es la versión británica de pasta dura y con ilustraciones. Pero bueno, la intención es lo que cuenta.
  • Una tarjeta de cumpleaños. No se porqué pero en Canadá tienen el hábito de para todo regalar tarjetas. Y de verdad tienen tarjetas para todo motivo y ocasión.
  • Dos Kinder Sorpresa. Claro, chocolate, porqué no?
  • Un lapicero de bolsillo de parte de un amigo koreano que se sentía mal porque él no me había comprado nada.

Los festejos los rematé con un viaje a la ciudad de Edmonton este pasado fin de semana. Esta ciudad no tiene mucho que ver la verdad, su mayor atracción es el West Edmonton Mall. Pero ese centro comercial es ni más ni menos que el mall más grande de norteamérica. Tiene dentro de él un parque acuático y un parque de diversiones, ambos bajo techo. Por parte de amistades del otro lado de USA recibí mensajes, llamadas, y más de 50 mensajes en Facebook [gracias por llenar mi mail de notificaciones]. Aunque me divertí mucho este cumpleaños fue muy extraño que no terminara embarrado de pastel, que no fuera secuestrado mientras iba a clase y que la mitad de la gente con la que celebré no hablara español. Pero lo más extraño fue no tener a mi lado a esas personas con las que celebré una semana entera el año anterior, mis verdaderos amigos.

Termino este post felicitándome no por mi cumpleaños, sino porque recientemente este blog cumplió un año. Aunque no escribo tanto como quisiera, me alegra el darme cuenta que nunca lo dejo olvidado.


=D

17 de marzo de 2010

Desde la butaca


Pues ya tenía rato que no escribía una reseña. La razón, tengo como 3 meses sin ir al cine. La verdad es que no había ido al cine porque en Canadá pagar 12 dólares por entrar al cine se me hace un robo. Pero bueno, la mercadotecnia ganó y decidí ir a ver la nueva creación de Tim Burton, Alicia en el País de las Maravillas (o Alice in Wonderland como dice mi boleto). Después de oír opiniones encontradas sobre la película decidí que no elevaría mucho mis expectativas y que simplemente iría a ver alguna bizarrés más del Sr. Burton.

El elenco se veía prometedor al contar de nuevo con el [¿cuál es el masculino de musa?] y con la esposa del director. Me atrevo a decir que la actuación que más disfruté fue la de la Reina de Corazones, Helena Bonham Carter. Solo una persona tan bizarra como ella hubiera podido hacer ese papel (por algo está casada con Burton). Creo que el hecho de que el Sombrerero Loco tuviera ciertos trastornos depresivos pudo haber limitado a Depp. Su personaje no lo vi brillar tanto como creí que lo haría, y su baile tan especial… no tan especial. Muchos lo recordarán por mucho tiempo como Jack Sparrow, pero para mí nunca dejará de ser Edward Scissorhands. Aunque me hubiera gustado ver más a Anne Hathaway, su personaje fue algo plano, pero creo que fue más bien porque así fue escrito. Mi mayor sorpresa fue oír a Severus Snape en la voz de la oruga azul. Cuando reconocí la voz de Alan Rickman me di cuenta que de verdad veo muchas películas. También fue bueno ver a una cara nueva en una película de Burton (porque a Depp, Boham Carter y Rickman ya los habíamos visto juntos en Sweeney Todd), me refiero a Mia Wasikoska, quien interpreta a la ya no tan pequeña Alicia.

De la historia no hablaré, o leyeron el libro (poco probable) o vieron la película de Disney. Lo más interesante de esta producción es la inmensa cantidad de efectos especiales con la que cuenta. Como cualquier otro producto de la mente del Sr. Burton podemos apreciar un mundo extraño con colores oscuros en un mundo que ha sufrido, rojos brillantes para la reina que quiere llamar la atención y tenues blancos para la reina que no dañará a ningún ser vivo. Los personajes detallados y hechos de la manera adecuada para resaltar en cada escena, y mención en especial para el gato Cheshire. El verdadero encanto de esta película se encuentra en tratar de apreciar todos los detalles que Burton imprime en cada escena. Visualmente la película no tiene madre, así de simple. Pero la verdad creo que esta película fue más propaganda que otra cosa. Como dije al salir de la sala, no la amé pero si me gustó bastante. Si se las recomiendo

Alicia en el País de las Maravillas – tres estrellas

12 de marzo de 2010

Fiesta de Disfraces

Muchas veces me pregunté porqué en las series de televisión y películas hollywoodenses había tantas fiestas de disfraces, y porqué Halloween es un día tan celebrado. Pues por fin lo averigüé. Recientemente el bar de la universidad fue cede de una fiesta con temática d elos 80's. Debido a que las referencias culturales no me permitirían disfrazarme de Cesar Costa decidí proponer un disfraz grupal. La idea: Pacman y los 4 fantasmitas. Unos disfraces económicos que nos tomaron todo una tarde para su preparación.El resultado lo pueden ver a continuación.


Todo mundo amó nuestros disfraces. Yo me fui Pacman y toda la gente pasó la noche felicitándome, tomándose fotos conmigo, regalándome cosas. La verdad es que fuimos el éxito de la noche. Fuimos un éxito tan grande que ganamos el concurso de disfraces que no sabíamos que habría. Y por lo que nos dijeron, haber ganado es un gran honor.


Definitivamente una noche increíble que me ayudó a comprender porqué en estos países hacen tantas fiestas de disfraces.

8 de marzo de 2010

Curioso momento canadiense


[en Tim Hurton's cafe]

Yo: ¿me puede dar un pan danés de frambuesa y un chocolate caliente?

Cajera: ¿de qué sabor?

Yo: ¿frambuesa?

Cajera: no, del chocolate caliente.

Yo: ¿del chocolate caliente?... cuando dejó de ser chocolate un sabor?

Cajera: [con expresión desabrida de incredulidad] mmm... vainilla está bien?

Yo: ... si... está bien


Y es así como terminé con un chocolate caliente sabor vainilla.

26 de febrero de 2010

Maldito sistema de salud


Si, el sistema de salud en México es un asco, pero creo que eso ya todos lo sabemos. Es por eso que les contaré sobre el sistema de salud del país en el que me encuentro ahora, Canadá. Hace aproximadamente un mes tuve un resfriado que por un par de días me hizo sentir pañal usado. Durante un día entero, solo salí de la cama para ir a clases, comer y el inverso de esté último. Decidí llamar a la compañía de seguros para que me consiguieran una cita para el doctor. Debido a que el fin se semana se acercaba solo me pudieron conseguir cita hasta el lunes.

Dicho día llegó y fui en búsqueda de la dirección que me habían dado. El momento en que me bajé del metro en el centro de la ciudad me dí cuenta que no sabía el nombre del doctor, ni de la clínica, solo la dirección. Supuse que al llegar me encontraría con algún letrero que me revelaría esta información, así que caminé en busca del lugar. Al llegar me acerqué al mostrador y dije "aaahhh... creo que tengo una cita acá". La señorita amablemente sonrió y me pidió mi nombre. Después me dijo que esperara unos momento ya que había llegado 15 minutos antes de la hora de mi cita. Cuando pasé con el doctor le expliqué mi gripa. Él paso 20 minutos explicándome la diferencia entre una gripa por infección y un resfriado común. Al final dio para lo mismo, me dio recetas con medicamentos para los dos casos, ya saben, por si las dudas. Debo decirles que me sentí muy complacido con el servicio. Todos con los que hablé fueron muy atentos, todo muy limpio, y no pagué nada. Conclusión: mi compañía de seguro si sirve.

La segunda vez que requería del servicio de salud canadiense no fue tan bueno. Lo que pasó ahora fue que uno de mis brakets se despegó y pues para que mis dientes no se desalinearan decidí repetir el protocolo para asistencia médica. Llamé a la compañía de seguro sólo para descubrir que mi tratamiento dental no lo cubría ya que comenzó antes de contratar este seguro. Me pareció muy razonable y ya esperaba esa respuesta, pero pensé que no perdía nada con intentarlo. Después de eso otro braket se despegó mientras comía, así me dediqué a buscar algún lugar para la compostura.

Descubrí que dentro del campus había un lugar de Dental Care para estudiantes, por lo que me dirigí a él para preguntar en cuanto me iba a salir la insignificante intervención médica.
Llegué al lugar, me acerqué al mostrador, pregunté, me respondieron y tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para no gritarle a la señorita HAZME EL CHINGADO FAVOR. Me pude contener porque sabía que no era culpa suya. Ella solo tuvo la amabilidad de ver la tabla de precios y decirme que por no tener el seguro de la universidad el chistesito me saldría en 70 dollares, más los 59 que el doctor cobra por la consulta, pero que no me preocupara y que solo me cobraría 70 dolares. Cuando me dijo que si quería agendar una consulta solo sonreí y le respondí "gracias pero creo que después regreso". Salí del lugar y decidí que no pagaría tanto por dos pinches brakets.

Por el momento ando en busca de otros lugares con la esperanza de que me cobren una cantidad mucho menor por el mismo procedimiento. Si no, haré uso de esa creatividad que solo los mexicanos tenemos y creo que terminaré pegándome los brakets con cola-loca. Al fin y al cabo, solo tienen que aguantar un par de meses en lo que llego a México y pueda ir con mi dentista.

21 de febrero de 2010

Fotografiando al mundo


Como el mismo título lo dice esto es solo producto de mis intentos por aprender fotografía. Ahora creo que debo explicar un poco estas fotos. Ambas son de la misma piña de pino y fueron tomadas solo con 2 días de separación. Es impresionante lo mucho que el clima puede llegar a variar en un solo día en esta ciudad. Podemos comenzar con un frío de la chingada de -14º y llegar a un agradable clima soleado de 2ºC. Y cuando digo "agradable clima de 2ºC" no bromeo... llegar a temperaturas arriba de cero en invierno acá es motivo de carnaval. Pero bueno, espero les gusten las fotos.


20 de febrero de 2010

Dont Stop Me Now


Para quien no lo sabe aún, acá en Canadá se están llevando a cabo los juegos olímpicos de invierno. Vancouver 2010 ha sido todo un relajo para los canadienses. Por todos lados se encuentran carteles con los atletas olímpicos, se vende el "uniforme oficial" de los atletas, y todos se han vuelto locos por los dichosos guantes oficiales del equipo olímpico de Canadá [con un costo de 10 CAD en Zellers]. Pues después de ver tanto relajo, un grupo de amigos y yo decidimos lanzarnos a la ciudad de Vancouver para disfrutar de la semana de vacaciones que nos da la universidad, y que curiosamente coincidió con el inicio de los juegos olímpicos de invierno.

El plan era directo de Calgary a Vancouver toda la noche del jueves para llegar el viernes 12 a la inauguración. Llegamos temprano y directo al departamento de una amiga que nos hizo el favor de albergarnos por un par de días para que no tuviéramos que pagar hotel. El viernes la ciudad se volvió loca, no hay otra forma de decirlo. Por todos lados había gente con banderas de diferentes países, bandas callejeras, infinidad de idiomas se oían en el aire, fuegos artificiales, y cantidad de gente increíble. Comenzó a llover, pero eso no detuvo a la gente de seguir con el festejo. En todo restaurant, bar, teatro, pub, cantina, hotel, y casa se estaba viento CTV y esperando el inició de la inauguración. Yo asistí a un teatro (gratis) y en una pantalla gigante vi como en BC Place llegaba la antorcha, a Nelly Furtado cantando, al único mexicano participando, el minuto de silencio por el atleta que falleció el día anterior practicando luge (imágenes muy impactantes debo decir), y toda una serie de actos espectaculares. Al final tuvieron un par de problemas técnicos, pero de todos modos fue memorable. Al finalizar la ceremonia, mis amigos y yo corrimos hasta donde estaba el fuego olímpico en la calle y a continuar el relajo. en una sola palabra, increíble.

Los siguientes días los dedicamos a conocer la ciudad. Vaya que hay mucho que ver en Vancouver. Caminamos por el puerto en un día despejado, nos mojamos bajo la lluvia al ir al Stanley Park, tomamos un ferry para conocer la costa, pasamos por un concierto de franceses, recorrimos el bosque en puentes colgantes, conocimos una presa, y aún así nos faltó bastante por hacer. Después de 4 días en Vancouver comenzamos el viaje de regreso. La primera parada fue en Kelowna. Llegamos a un hostal donde nos recibieron muy amablemente. Salimos a cenar y a jugar bolos. Al otro día por la mañana recorrimos un poco el pueblo y retomamos el viaje de regreso.

La siguiente parada fue Revelstoke. Este pequeño pueblo la verdad es que no aportó mucho a nuestro viaje cultural ya que es un lugar meramente para ir a esquiar. Terminamos llendo al cine a ver Valentine's Day (se las recomiendo). A la siguiente mañana partimos hacia Lake Louise. Al llegar paramos en el Fairmont Chateau para ver las esculturas de hielo. El hotel tiene vista directa del lago congelado donde puedes patinar. en medio dle lago hay una gran escultura de hielo de un castillo. Y por si eso no fuera suficiente, la vista de las montañas es simplemente impresionante. De Lake Louise pasamos a Banff.

En Banff National Park llegamos los Hot Springs. Básicamente es una alberca con agua de manantial a 39ºC que previamente fue enfriada porque el agua viene directamente del interior de la Sulphur Mountain. Fue divertido, pero de verdad que estaba muy caliente. Pasamos la noche en Banff y al otro día nos dedicamos a conocer el pueblito y a comprar unos cuantos souvenirs. Pasamos a las Bow Falls, una cascada congelada donde pudimos caminar sobre el río congelado y tomar bastantes fotos. A medio día seguimos con el viaje de regreso para estar en Calgary antes de que cayera la noche.

Una semana viajando que de verdad recordaré toda la vida.