29 de abril de 2009
Diario Influenzado - Día 3
El primer día sin clases lo pasé esperando noticias. En la tarde nos dirían si al otro día reanudaríamos actividades o la suspensión se mantendría. Por ahí de la una de la tarde el Señor de las Alturas anunció ante el resto de los habitantes de esta vivienda que nuestra universidad había lanzado el comunicado oficial que nos agregaba a la extensa lista de escuelas que, en todo el país, habían decidido suspender clases hasta el miércoles seis de mayo. Por un instante me sentí feliz de no tener clases, luego me comencé a preguntar que pasaría con el proyecto por el cual había pasado todo el fin de semana encerrado en un laboratorio de la escuela, y para finalizar entré en pánico a darme cuenta que al reanudar actividades llegaría yo directamente a exámenes finales. Decidí no sucumbir ante el stress y mantenerme al pendiente de los anuncios de mis maestros por el resto del día mientras veía El Gran Truco al lado de la Damisela y la Música. Al finalizar el día, las influencias se habían movido y el plan de trabajo se había definido.
Ayer, el segundo día, mi equipo de trabajo vino se visita para concluir con uno de los proyectos. Mientras tanto por correo electrónico nos llegaban las noticias de nuevos casos de influenza, instrucciones por parte de la universidad y hasta la Cumbia de la Influenza y La Gripa del Marrano. Es el colmo, pero no por eso menos gracioso, jejeje. Al final del día vi parte de TroyaLa Noche De Los Muertos Vivientes para comenzar con una maratón de películas apocalipticas que llevaremos a cabo en este departamento durante esta suspención de clases.
Hoy en el día tres de mi cuarentena (no he salido del departamente desde que llegué el lunes a las 5 am de la uni por uno de los poryectos) tuve oportunidad de dormir hasta tarde y ahora preparo una tarea para mandarla al profesor por correo electrónico. También me entero de rumores que dicen que subiran en nivel de alerta sobre influenza, aeropuertos no aceptan vuelos desde México, y mis compañeros de la escuela extranjeros se regresan a sus respectivos países.
Ya veré que me depara el resto del día, por lo pronto terminaré un trabajo y creo que al rato iré a ensayar un poco con la banda. Espero poder alcanzar a ir a despedirme del Texas Ranger que al parecer parte mañana de vuelta a su país y quien sabe hasta cuando lo volveremos a ver. con mi Mejor Amiga y con Mr. Chip... después vi
17 de abril de 2009
Feliz
Justificante de examen
Una profesora universitaria estaba acabando de dar las últimas informaciones a sus alumnos sobre el exámen final que harían al día siguiente. Terminó diciendo que no habría excusas para quien no acudiese al exámen, a menos que se tratase de un accidente grave, enfermedad o muerte de algún pariente próximo. El típico gracioso del fondo de la clase preguntó, con ese típico aire de cinismo: - De entre esos motivos justificantes... ¿podemos incluir el de extremo cansancio por actividad sexual? La clase explotó de risas mientras que la profesora aguardaba pacientemente a que todos callasen. Entonces, ella miró al payaso y le respondió: - Eso no es un motivo justificativo. Como la prueba será tipo test usted puede venir y escribir con la otra mano..., o puede usted contestar de pie, si es que no puede sentarse."

16 de abril de 2009
Leave The Pieces
La canción se llama Leave The Pieces y pertenece al grupo The Wrekers conformado por Michelle Branch (una de mis artistas favotiras) y Jessica Harp. Con un estilo country, esta canción habla de un amor inseguro y de lo que significa dejarlo ir. Aunque no es mi favorita de ellas (esa es Cigarettes) igual la considero una buena canción. Aquí les dejo la letra y el video de una presentación en vivo.
You're not sure that you love me
But you're not sure enough to let me go
Baby it ain't fair, you know
To just keep me hanging 'round
You say you don't want to hurt me
Don't want to see my tears
So why are you still standing here
Just watching me drown?
And it's alright, yeah I'll be fine
Don't worry about this heart of mine
Just take your love and hit the road
There's nothing you can do or say
You're gonna break my heart anyway
So just leave the pieces when you go
Now you can drag out the heartache
Baby you can make it quick
Really get it over with
And just let me move on
Don't concern yourself
With this mess you left for me
I can clean it up, you see
Just as long as you're gone
And it's alright, yeah I'll be fine
Don't worry about this heart of mine
Just take your love and hit the road
There's nothing you can do or say
You're gonna break my heart anyway
So just leave the pieces when you go
You're not making up your mind
It's killing me and wasting time
I need so much more than that
Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah
And it's alright, yeah I'll be fine
Don't worry about this heart of mine
Just take your love and hit the road
There's nothing you can do or say
You're gonna break my heart anyway
So just leave the pieces when you go
Leave the pieces when you go
Oh yeah, leave the pieces when you go
Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah
Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah
Yeah, yeah, yeah yeah, yeah
Leave the pieces when you go
12 de abril de 2009
Grata compañía
El día lo comenzamos trabajando y conforme las horas pasaban el resto del equipo iba desapareciendo. Estábamos tan concentrados en el trabajo que sin darnos cuenta ya se había hecho tarde. Solo ella y yo quedábamos ya, poco faltaba para terminar. Cuando la edición concluyó era hora terminar con el video. Mientras la computadora hacía lo suyo, fuimos al televisor para tomar un pequeño descanso. Lo mejor que encontramos fue un episodio viejo de Smallville. Nos sentamos uno al lado del otro a ver como la televisión nos mentía sobre la juventud de Superman, pero no nos importó, la televisión solo fue ruido de fondo para nuestra plática. Cuando el capítulo terminó me dirigí a la computadora solo para ver un mensaje de error en la pantalla, tendría que comenzar todo el proceso de nuevo. Una vez preparado todo, por segunda vez, decidimos cenar algo. Cereal, leche, un sándwich, algo ligero.
Conforme las horas pasaban y los errores seguían apareciendo, ella decidió que no sería justo dejarme solo en la última etapa del trabajo y propuso quedarse a hacerme compañía. Llamó a su casa avisando que no llegaría y que ya sabían donde encontrarla, yo sonreí por ver que tendría a una gran amiga a mi lado por el resto de la noche para mantenerme despierto. Una vez estuvo listo todo, regresamos a la televisión mientras la computadora hacía lo suyo. Lo mejor al aire, la repetición del capítulo de Smallville que habíamos visto horas antes. Decidimos ponerle un poco más de atención, aunque como siempre terminamos sumergido en nuestra propia charla.
La noche se hacía más oscura y la casa se quedaba en silencio. El resto de la familia se había ido a dormir mientras nosotros asegurábamos que faltaba poco, pero otro mensaje de error nos desmentía. Platicamos, pasamos momentos en simple silencio, recordamos aventuras y vimos una vez más aquel capítulo de Smallville por tercera vez. En esta ocasión le hicimos caso al final, ya casi nos aprendíamos los diálogos. Eran entre tres y cuatro de la mañana, ya queríamos ver el trabajo listo.
Cubiertos por una abrigadora colcha nos quedamos dormidos juntos en el sillón de la sala. Las voces del televisor nos arrullaron hasta quedar uno al lado del otro. Un poco tranquilos descansamos el poco tiempo que nos quedaba, teníamos fe en los últimos cambios hechos al video. Horas antes ella se había preocupado por lo dirían en su casa, sabía que de vernos ahí dormidos sus padres se molestarían, pero en mi casa nadie diría nada. Éramos únicamente dos amigos apoyándose el uno al otro. En ese momento ya nada importaba, solo queríamos terminar el trabajo.
Dormitamos en paz un poco de tiempo, hasta que los primeros pasos del nuevo día llegaron para avisarme que debía ir a ducharme. Al regresar, ella ya estaba sentada en la mesa y me esperaba para el desayuno. Había sido verdad, se había quedado acompañándome como la verdadera amiga que era. Le agradecí su compañía y me dispuse a comer mi abundante desayuno. Ella solo tomo una taza de leche. Antes de irnos apagué la tele, una repetición más de Smallville estaba comenzando, nada que no supiéramos ya.
Después de las complicaciones con el video todo estaba listo al fin. Íbamos a presentarlo en unos minutos más. Sabíamos que pudimos haberlo hecho mejor, pero en ese momento ya no había nada que pudiéramos hacer. Me paré de mi asiento y voltee a verla, nos dirigimos una sonrisa y supe que todo saldría bien. Presioné el botón que decía PLAY y regrese a mi asiento junto a ella para admirar nuestra obra de arte.
Todo salió a la perfección.
8 de abril de 2009
Sonriente como siempre
Al cruzar la puerta muchos recuerdos bombardearon mi mente. Haciéndolos a un lado me senté y comencé a platicar con esa cara nueva para mí. Muy amigable, al principio parecía una plática trivial pero creo que al final realmente estaba interesada en lo que hablábamos. Unos minutos después alguien llegó a interrumpirnos, era una voz que ya conocía yo. Provenía de un rostro al cual los últimos dos años habían cambiado un poco, pero no por eso dejaba de ser el rostro que me había cuidado muy bien tiempo atrás. Esa voz ahora me hacía esas preguntas a las que, en la sala de espera, preparé su respuesta. Después de un poco de trabajo de su ayudante, con la que platiqué antes, y de un ráido vistazo había llegado la hora de oir el veredicto de la doctora.
Las consecuencias de esos dos años de ausencia era lo que más temía. Había llegado el momento de afrontarlos y simplemente escuchar lo que la doctora tenía que decir. Ya sabía yo que debí haber ido antes, que no debí dejar el tratamiento y que pasara lo que pasara, iba a doler. Pero no esperaba oír esas palabras de la boca de la doctora que tan buena había sido conmigo. ¿Tienes tiempo para que te ponga los brackets? No me quedó de otra que responder que sí y dejar que la dentista hiciera lo suyo.
Hace cinco años desde la última y única vez que usé brackets y ahora tengo que volver a ellos. No creí que fuera tan dificil, aquella vez mis dientes respondieron muy bien al tratamiento y los brackets los usé sólo un año. Pero ahora estoy aquí con una dentadura adolorida, los cachetes maltratados y sin poder comer alimentos demasiado sólidos. De verdad maldigo el día en que dejé de usar los retenedores, porque ahora estoy abligado a cargar con estos instrumentos de tortura de alta tecnología que me han dado una nueva y robótica sonrisa.

6 de abril de 2009
Mundo Virtual

